martes, 26 de enero de 2010

Día 26 – Enfilando al Sur: Una tarde de martes en Viena






Me levanté bien temprano, cuestión de poder pegarme una ducha y poder desayunar. Tomé el tren en la Hlavni Nadrazi, en dirección a Viena, a donde fui a pasar la tarde ya que a la noche me tocaba el tren de 12 hs hacia Venecia, todo en dirección Sur, comenzando a cerrar el gran círculo de este viaje.

Luego de 5 horelis de viaje, pasando por ciudades raras como Brno y Breclav, llegue a Viena. Deje mi equipaje en un locker de la estación (en todas las estaciones hay, es genial) y me tomé el metro hasta la KarlPlatz, plaza principal donde entre otras cosas esta la famosa Opera de Viena. Me encontré ahí con Fabio, un chico que conocí en Berlin, y fuimos a caminar un poco, pasando por el Parlamento, el City Hall (con una hermosa pista de patinaje) y la Stephanplatz…La verdad, me impacto la elegancia de Viena…y el volver a escuchar alemán me sono un poco mas familiar que el checo….Mamita querida, que idioma tan raro…

Caminamos un poco más y llegamos a una de las casas que Mozart tuvo en Viena, de la cual hicieron un museo. Ahí nos separamos y me mandé al museo, muy lindo..y sobre todo caluroso! No hacia el frio que hizo en Praga, pero de todas maneras estaba bastante fresco. A eso de las 19 enfilé hacia la estación, donde tuve que hacer tiempo hasta las 20 40, previa charla en la sala de espera con 2 cascos azules argentinos de la ONU, que estan en servicio en Chipre, y estaban viajando por licencia. La verdad, cada vez que escucho el “boludo” “che” o alguno de nuestros latiguillos, me siento más en casa, y generalmente me acerco a hablarles. Lo loco fue que de repente aparece un quía de civil, y pela una ID de Policia, y nos pidio los pasaportes…todo bien igual, pero estan muy heavys aca con estos temas.

El tren “Allegro Don Giovani” partió a las 20 40. Tenía reservada una litera, en un camarote de 6. Cuando llego al mio, me llevo la sorpresa de que estaba atestado de Coreanas ebrias. Dije bueno, que se le va a hacer…Pero justo me salvó nuevamente una tonadita argentina, y en el camarote de al lado efectivamente habían 2 argentinos y un mexicano, con una litera libre, y ahí me fui. Buenisima onda, nos cagamos de risa, sobre todo con el azafato que solo hablaba alemán y claramente, era un cabronazo. Por suerte a eso de las 22 30 me pude dormir, y a las 7 am amanecí para el desayuno que nos servian (un café y unos panes eh, nada del otro mundo). Ya estaba en Italia….

Es hermoso cuando el tren llega a Venecia. Se ve el color verde de la laguna, y sobre todo es muuy lindo cuando el tren cruza el puente entre Mestre y la isla misma, llegando a la estación Santa Lucia….Pero la crónica de Venecia, será la próxima…!

Video: http://www.youtube.com/watch?v=0cRvi3gpuEQ

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